¿Te suena esto?

El problema casi nunca es
la falta de clientes

Es lo que pasa entre que un cliente te escribe y alguien le responde. Ahí se va la venta, y casi nunca queda registrado que se fue.

"Escriben de noche y en fines de semana, cuando no hay nadie."

Justo cuando la gente tiene tiempo de buscar proveedor. Si tu respuesta llega el lunes, la decisión ya se tomó.

"Mis vendedores olvidan hacer seguimiento."

No por descuido: porque nadie puede recordar a cuántos contactó hace cinco días. Sin un sistema, el seguimiento depende de la memoria.

"Respondo las mismas cinco preguntas todos los días."

Precio, horario, ubicación, formas de pago, si atienden tal cosa. Si la respuesta es siempre igual, no debería requerir tu atención.

"Agendar una cita se lleva diez mensajes de ida y vuelta."

Y cuando finalmente cuadran la hora, el cliente ya perdió el impulso o se le cruzó otro compromiso.

"Me llegan cien mensajes y solo cinco son clientes reales."

El tiempo de tu equipo se consume filtrando en vez de vendiendo a quien sí va a comprar.

"Cuando por fin atiendo, no sé qué le dijeron antes."

El cliente repite todo desde el principio. Se siente como empezar de cero y comunica desorden.

Qué recibes

Un agente que conoce tu
negocio, no una plantilla

La diferencia entre un agente que funciona y uno que frustra a tus clientes está en el trabajo previo: documentar bien qué vendes, qué respondes y dónde están los límites.

  • Tu catálogo y tus respuestas documentados Productos, precios, duraciones, políticas y las preguntas frecuentes con su respuesta oficial. Este documento te sirve incluso más allá del agente.
  • El agente configurado y conectado Funcionando en WhatsApp, Instagram o los canales que uses, con tu tono de comunicación.
  • Reglas de escalamiento Definimos juntos qué situaciones debe pasar a una persona y a quién. Nada queda al azar.
  • Límites explícitos Lo que el agente nunca debe decir ni prometer queda por escrito y configurado. Es la parte que más tranquilidad da.
  • Bandeja para ver y tomar el control Puedes leer cualquier conversación y meterte a responder cuando quieras.
  • Capacitación a tu equipo Para que puedan ajustar respuestas y atender los casos escalados sin depender de nosotros.

Qué cambia

Tu negocio atiende
mientras tú duermes

Un agente IA no es un menú de opciones ni un robot que contesta cualquier cosa. Está entrenado con tus productos, tus precios, tus políticas y tu tono. Cuando no sabe algo, no inventa: escala a una persona con todo el contexto de la conversación.

-80% Reducción en tiempo de respuesta al cliente
3x Más contactos calificados por mes
Hablar de mi caso

WhatsApp e Instagram

Responde en los canales donde ya están tus clientes. Sin pedirles que instalen nada ni que cambien de aplicación.

Agendamiento real

Consulta la disponibilidad de verdad, agenda el turno, lo confirma y lo recuerda. No promete horas que ya están ocupadas.

Calificación de contactos

Filtra y prioriza según los criterios de tu negocio. A tu equipo le llegan los que valen la pena, con la información ya recogida.

Derivación con contexto

Cuando la situación lo requiere, transfiere a una persona con el historial completo. El cliente no repite nada.

Entrenado con tu negocio

Conoce tus productos, precios, políticas y tu forma de hablar desde el primer día. Y lo que no debe decir, tampoco lo dice.

Seguimiento automático

A quien preguntó y no volvió a escribir, el agente le hace seguimiento sin que nadie tenga que acordarse.

Los límites

Qué no hace un agente IA

Preferimos decirlo antes de que lo descubras después. Un agente bien montado es una herramienta excelente, pero no es magia.

No esperes esto

  • No reemplaza a tu equipo de ventas
  • No cierra negociaciones complejas
  • No arregla un producto que no se vende
  • No trae tráfico: atiende al que ya llega
  • No funciona si tus precios y políticas no están definidos

Sí puedes esperar esto

  • Que nadie se quede sin respuesta, nunca
  • Que tu equipo hable solo con quien vale la pena
  • Que las citas se agenden sin intervención
  • Que cada conversación quede registrada
  • Que atender el doble no signifique contratar el doble

Preguntas que siempre nos hacen

Lo que preocupa
antes de automatizar la atención

¿Mis clientes se van a dar cuenta de que hablan con un robot?

Probablemente sí, y está bien. No recomendamos hacerlo pasar por humano: si el cliente lo descubre después, la sensación es de engaño. Lo que sí notan es que les respondieron en segundos a las diez de la noche, y eso pesa más. Configuramos el agente para que sea claro sobre lo que es y para que ofrezca pasar a una persona en cuanto haga falta.

¿Y si le inventa algo a un cliente?

Es el riesgo real de esta tecnología y por eso el trabajo de documentación es la mitad del proyecto. El agente responde a partir de la información que le cargamos, y lo que no sabe lo escala en vez de improvisar. Además definimos por escrito qué nunca debe decir ni prometer: descuentos que no autorizaste, plazos que no puedes cumplir, opiniones sobre temas delicados.

¿Pierdo el control de mi WhatsApp?

No. Ves todas las conversaciones y puedes intervenir en cualquier momento. También puedes pausar el agente cuando quieras, por ejemplo durante una temporada en la que prefieras atender personalmente.

¿Sirve si mi negocio es muy particular?

Depende de una sola cosa: si puedes explicarle a un empleado nuevo cómo atender, se puede documentar; y si se puede documentar, el agente puede aprenderlo. Donde no funciona bien es en negociaciones que cambian en cada caso y dependen del criterio de una persona con experiencia. Ahí el agente califica y agenda, pero la conversación la lleva tu equipo.

¿Cuánto tiempo de mi equipo consume montarlo?

La parte que te ocupa es responder nuestras preguntas sobre el negocio y revisar las respuestas antes de publicarlas. Depende de qué tan ordenada esté ya tu información: si tienes lista de precios y políticas claras, es rápido; si todo vive en la cabeza de alguien, esa parte toma más y es justamente la más valiosa del proyecto.

¿Puedo empezar con un solo canal?

Sí, y suele ser lo más sensato. Empezar solo por WhatsApp permite ver resultados con menos inversión y ajustar el tono antes de sumar Instagram u otros canales.

El siguiente paso

Cuéntanos qué está pasando
y te decimos qué haríamos

Respondes unas preguntas sobre cómo opera tu empresa hoy y te enviamos un informe con dónde se te está yendo el tiempo, qué se puede resolver y en qué orden. Es gratis y lo revisa una persona antes de mandártelo.

01

Nos cuentas tu caso

Sin tecnicismos. Solo qué te está doliendo en la operación y cómo trabajan hoy.

02

Lo analizamos

Cruzamos lo que nos contaste con lo que ya hemos visto en empresas parecidas.

03

Recibes tu informe

Por correo, revisado por una persona de AVA. Es tuyo, trabajes con nosotros o no.

Respondemos en menos de 1 hora en horario laboral.